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Victor Kókorev

Representante comercial de la Federación

de Rusia en la República Argentina                                  


COOPERACIÓN ECONÓMICO-COMERCIAL
ENTRE RUSIA Y ARGENTINA:
ESTADO ACTUAL Y PERSPECTIVAS


Según los datos del Servicio Federal de Aduanas durante la última década (2000 – 2009) los vo-lúmenes del comercio ruso-argentino han aumentado 11 veces – de 122,6 millones de dólares a 1358,9 millones de dólares (véase Tabla). Durante el período indicado alcanzaron los índices máximos en el año 2008 (1976,7 millones de dólares). Según este indicador Argentina es el se-gundo (después de Brasil) socio comercial de Rusia en la América Latina.


La dinámica positiva en el comercio ruso-argentino genera optimismo. Sin embargo es preciso señalar que el crecimiento de volúmenes del comercio no iba acompañado de la mejora de su es-tructura por tipo de bienes en que predominan bienes primarios o bienes con bajo valor agrega-do.


Los suministros rusos al mercado argentino están representados, principalmente, por los abonos químicos y productos del petróleo. Estos dos bienes corresponden a 90 - 95% de toda la exporta-ción rusa a Argentina. Productos con alto valor agregado ante todo máquinas y equipos en la es-tructura de suministros rusos no superan 5 – 7 %.


Exportación argentina en Rusia es más diversificada por su estructura. Se basa en los productos alimenticios como carne bovina, carne de caballo, frutas frescas (manzanas, peras, limones, na-ranjas, mandarinas, uvas, etc.), productos lácteos (quesos, mantequilla), vinos, etc. Además se exporta torta de soja, tabaco, producción farmacéutica, artículos de metales ferrosos, etc.


Una de las características del comercio ruso-argentino es su desequilibrio tradicional. El saldo negativo (para Rusia) durante el período desde el 2000 hasta el 2009 aumentó casi 20 veces y alcanzó 953 millones de dólares. Con esto es evidente que el problema del desequilibrio del co-mercio bilateral puede ser resuelto en primer lugar mediante el aumento considerable de suminis-tros rusos al mercado argentino. Durante los últimos años se perfilaron unas premisas para eso, incluso la tendencia del aumento de la parte de exportación rusa en estructura del comercio ruso-argentino. Si en el año 2003 este indicador correspondió sólo a 3,2%, en el 2008 éste aumentó hasta 37,4% (sin embargo en el año 2009 marcado por crisis redujo hasta 15%).


Con esto, a pesar del progreso considerable alcanzado en los últimos años entre Rusia y Argenti-na en esfera del comercio bilateral el modelo actual de la cooperación económica exterior ruso-argentina no corresponde a las posibilidades potenciales e intereses económico a largo plazo de ambos países.


Es necesaria la transición a un modelo mejor de interacción que suponga aumento consecuente de bienes con alto valor agregado en exportación, así como a proyectos conjuntos de largo plazo en esferas de alta tecnología que permitan atribuir el carácter de cooperación estratégica a las relaciones bilaterales económicos exteriores.


Avance importante en esta dirección fue hecho en diciembre del 2008 durante la visita a Rusia de la Presidenta de Argentina C. Kirchner. Uno de los resultados de esta visita fue la firma por los ministros del exterior de ambos países en septiembre del 2009 de un Plan de acciones de construcción de relaciones de cooperación estratégica entre la República Argentina y la Federa-ción de Rusia en el cual las cuestiones de cooperación económica comercial ocupan un lugar im-portante.


En abril del 2010 durante la visita a Argentina del Presidente de la Federación de Rusia D.A. Medvedev fue firmada una serie de acuerdos interdepartamentales y memorias cuya reali-zación permitirá avanzar considerablemente en tales direcciones de cooperación económica co-mo construcción en Argentina de centrales nucleares, reconstrucción y modernización de ferro-carriles argentinos, construcción de una central termoeléctrica, suministro de helicópteros, pros-pección de yacimientos de hidrocarburos y minerales sólidos, etc.


Para el futuro desarrollo de las relaciones comerciales y económicas entre Rusia y Argentina existe una base jurídica contractual diversificada. El documento básico es el Acuerdo interguber-namental de comercio y cooperación económica de 25 de mayo del 1993 de acuerdo con el cual las Partes se aseguran tratamiento de la nación más favorecida.


Entre otros acuerdos bilaterales intergubernamentales vigentes en esfera comercial económica es preciso mencionar el Acuerdo para la promoción y protección recíproca de las inversiones de 25 de mayo del 1998.


Una serie de convenios bilaterales, acuerdos de cooperación fue firmada entre los sujetos de la Federación de Rusia y provincias de Argentina. De la parte rusa los documentos fueron firmados por las regiones de Moscú, Ural, Kursk, Chelíabinsk, Orel, Perm y Stávropol. De la parte argen-tina los firmaron las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Salta, Santa Fe y San Juan.


Además existen acuerdos de cooperación a nivel de ministerios, departamentos y compañías en terrenos siguientes:
- apoyo y desarrollo de pequeñas y medianas empresas;
- prospección y extracción de hidrocarburos en la plataforma continental argentina;
- realización de proyectos en esfera de transporte ferrocarril;
- certificación de la técnica aérea civil;
- esfera bancaria;
- en esfera del arbitraje comercial, etc.


En lo que se refiere al estado y perspectivas de la promoción de la producción técnica de máqui-nas rusa en el mercado de Argentina, en primer lugar es preciso mencionar la cooperación bilate-ral exitosa en terreno de energía eléctrica. Más de treinta años en Argentina desarrolla su activi-dad «Silovye mashiny», S.A.A. (antes del septiembre del 2003 la empresa de comercio exterior «Energomashexport») que suministró e instaló los principales equipos energéticos en las centra-les hidroeléctricas de Yacyretá, Salto Grande, Piedra del Águila, Nihuil-4, Los Caracoles, así como en las centrales termoeléctricas de Costanera-7 y Piedra Buena.


Actualmente según los datos de «Silovye mashiny», S.A.A.  unos 20% de la energía eléctrica en Argentina se generan usando el equipo ruso (soviético).


Existen buenas perspectivas de firma de contrato entre «Silovye mashiny», S.A.A. y compañía estatal argentina «ENARSA» para la construcción en condiciones «llave en mano» de una cen-tral termoeléctrica de carbón, con potencia de 1000 MW. Además, la compañía rusa participa (o planea participar) en licitaciones de construcción de las centrales hidroeléctricas Punta Negra, Chihuido-1, Cóndor Cliff y La Barrancosa en calidad de subcontratista del principal equipo energético.


El trabajo exitoso de «Silovye mashiny», S.A.A. se basa en buenos conocimientos de las peculia-ridades del mercado argentino incluso los competidores y socios potenciales, participación en licitaciones de suministro de equipos en conjunto de consorcios, financiación de su parte de su-ministros y obras.


Además de «Silovye mashiny», S.A.A. otras compañías rusas intentan salir al mercado argentino de construcción de central eléctrica como la corporación estatal «Rosatom» (construcción de central electronuclear), «NPO Saturn», S.A.A. (suministro de equipos para la central termoeléc-trica en la ciudad de Mar del Plata), «Tushinskiy mashinostroitelniy zavod», S.A.A. (construc-ción de mini central hidroeléctrica).


Tomando en cuenta el estado de la economía argentina se puede afirmar que el éxito de las com-pañías rusas dependerá en gran parte de sus posibilidades de financiar la construcción de objetos, es decir de su capacidad de cooperación inversionista.


A este respecto es preciso señalar que la cooperación inversionista entre los dos países todavía no tuvo desarrollo. Según los datos de la Representación comercial, una compañía rusa adquirió una empresa productora de vino en el 2004 en la provincia de Mendoza. El volumen de inversio-nes alcanzó unos 5 millones de dólares. No hubo inversiones argentinas en la economía rusa du-rante los últimos años.


Sin embargo últimamente surgieron buenas perspectivas para el desarrollo de la cooperación in-versionista. En primer lugar se trata de la mencionada corporación estatal «Rosatom» que ade-más de suministro e instalación de equipo puede participar en financiación de la construcción de central electronuclear, así como en su explotación posterior. «Tushinskiy mashinostroitelniy za-vod», S.A.A. está dispuesta a considerar el mismo esquema de cooperación para el proyecto de construcción de una mini central hidroeléctrica.


Otros lineamientos perspectivos de la cooperación inversionista ruso-argentina incluyen:
- extracción de petróleo y gas;
- modernización y construcción de objetos de infraestructura ferrocarril;
- creación en Argentina de empresas conjuntas de ensamblaje de autocamiones y cosechadoras de granos;
- prospección de yacimientos de minerales sólidos como el oro, la plata, el cobre, metales de tie-rras raras, etc.


Además, existen perspectivas de colaboración en esfera de servicios. Por ejemplo, a finales del 2008 – principios del 2009 las compañías rusas «Rosmorport» (Múrmansk) y «FESCO» (Vladi-vostok) salieron al mercado argentino de servicios de transporte al firmar el contrato de suminis-tro de víveres, combustibles y materiales a las estaciones antárcticas. Con este objetivo los ar-gentinos fletaron el barco rompehielos «Capitán Dranitsyn», el barco antárctico «Vasiliy Golo-vin» y dos helicópteros. La cooperación con objetivo de abastecimiento de la empresa antárctica argentina siguió en 2009 – 2010.


De éste modo al desarrollo futuro de cooperación económica comercial entre Rusia y Argentina, su transición del comercio de bienes primarios y productos alimenticios a cooperación estratégi-ca puede favorecer la realización de grandes proyectos de inversión en tales esferas como elec-tricidad (centrales hidroeléctricas, centrales termoeléctricas, centrales electronucleares); extrac-ción, transporte y refinación de petróleo y gas; explotación de yacimientos de oro, plata, cobre, metales de tierras raras y otros metales; creación de producciones conjuntas de ensamblaje (auto-camiones, cosechadoras de granos, etc.); modernización y construcción de ferrocarriles. Este proceso en gran parte dependerá de las posibilidades de las compañías rusas de asegurar la finan-ciación de la realización de proyectos inversionistas en el territorio de Argentina.

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